Don Benito, paisaje natural para disfrutar con todos los sentidos

En el corazón de la comarca de las Vegas Altas del Guadiana en Extremadura, la ciudad de Don Benito una vez más, hace acto de presencia presentando todo su potencial natural desde todos sus aspectos.

Muchos son los que piensan que Don Benito por su ubicación está rodeado solamente por fértiles terrenos agrícolas y de cultivo; cosa que no se puede descartar, pero también hay que tener en cuenta el aspecto natural de ocio, disfrute y relax.

Dos son los espacios naturales de carácter municipal los que presentan cada vez más alternativas recreativas a todos aquellos amantes de la naturaleza: las fincas “Doña Blanca y La Serrezuela”.

Las fincas con características muy peculiares del bosque mediterráneo, reúnen magníficas condiciones donde destacan sus instalaciones, en las que los visitantes previa reserva pueden disfrutar por precios económicos del más puro estilo rural.

La finca Doña Blanca a tan sólo cinco minutos de Don Benito en la carretera que conduce a Higuera de la Serena es el principal punto de atracción para visitantes y turistas pudiéndose disfrutar de sus instalaciones.

La Casa de Doña Blanca como es mas conocida en el entorno, es el principal punto de atención por los visitantes. Allí pueden celebrarse jornadas educativas, convivencias familiares, actividades lúdicas etc, ya que su entorno reúne excelentes condiciones para el desarrollo de todo ese tipo de actividades.

Próximo a la casa, pero distanciados de esta aunque en el mismo lugar, se pueden apreciar también unos magníficos chozos para pernoctar.

Los chozos denominados Patajarrilla, Vereda de los Moros y Marugate, con una capacidad total de 20 camas, presentan un atractivo singular y despiertan el interés a todos por dormir en ellos ya que representan un tipo de edificación singular y ancestral que nos hacen recordar como se vivía en el campo hace muchísimos años.

Distanciándonos un poco y adentrándonos aún más en la mas pura campiña dombenitense, el albergue de la Serrezuela en la finca del mismo nombre, presenta también un carácter singular que al presenciarlo nos elogia todos los sentidos.

Con salas también para convivencias, reuniones etc. y con una capacidad de cuarenta y ocho camas, el albergue de estructura moderna pero sin romper el entorno rural da muestra de ese tipo de turismo de paso, pero que sirve para conocer mas a fondo uno de los parajes mas bellos de lo que son las Vegas Altas del Guadiana.

¿Qué visitar desde las Fincas Doña Blanca y La Serrezuela?

Pasear por estos lugares y disfrutar preferiblemente en primavera u otoño de este tipo de campiña tan singular que comprende el entorno, hacen que el visitante se vea inmerso también en un mundo con historia donde la vegetación y la fauna local predominan por todos los lugares.

En el mismo entorno, existe una ruta eco-turística de 24 kms de dificultad sencilla, que se puede realizar bien a pie, en bicicleta o a caballo y donde los curiosos podrán encontrar extrañas tumbas antropomorfas, pasear por la vereda del río Ortigas y disfrutar de su rica vegetación fluvial de fresnos, sauces, chopos…, atravesar el camino de Los Bellacos y contemplar en primavera el bonito cromatismo de los campos cerealistas, e incluso observar especies como aguiluchos, perdices, urracas, abejarucos etc. no solamente en esos lugares, sino también si paseamos por el cordel de Marugate, el camino del Saucillo u otros caminos diferentes.

Cercano a ello y sin abandonar la zona, también podremos contemplar desde la Sierra de las Cruces las maravillosas vistas de los parajes y poblaciones del entorno, visitar la Ermita de las Cruces donde se alberga la Virgen del mismo nombre y que es considerada la “Patrona de Don Benito” o acercarnos a través de la vereda Jabeña al bonito paraje de los molinos.

Vengan a visitarnos, conocerán y disfrutarán de un maravilloso turismo natural diferente al que se puedan imaginar.

Andrés Arroyo Calama. Turismo de Don Benito.